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21 de enero celebramos el día de Nuestra Señora de la Altagracia.

Considerada la madre protectora del pueblo dominicano.

Pero ya no es sólo el 21 de enero, día feriado en República Dominicana, en el que dominicanos y extranjeros, acuden para agradecer o a pedir un milagro a la Virgen, cualquier día del año es normal ver en la Basílica Nuestra Señora de La Altagracia a criollos y turistas, de los cuales muchos se desplazan desde los diferentes hoteles por curiosidad, conocer, agradecer o implorar un milagro.

Historia y versiones de su orígenes:

•Algunos historiadores dicen que la fiesta oficial de Nuestra Señora de la Altagracia es el 21 de enero porque para esa fecha se llevó a cabo la Batalla de la Sabana Real en la parte este de la isla de Santo Domingo.

El ejército español, encabezado por Antonio Miniel derrotó al ejército francés el 21 de enero de 1691.

•También otra versión los españoles le pidieron a la Virgen de la Altagracia que les ayudara a ganar la batalla y el 21 de enero realizaron una gran fiesta religiosa con motivo de veneración a la Altagracia.

Otros consideran la fiesta debería ser el 15 de agosto, debido a que en dicha fecha fue traída la imagen de la Altagracia a la colonia.

• También se cuenta que un anciano misterioso, que nadie supo de donde vino y que se hizo invisible luego de su acción (es decir, Dios), regaló a un padre (es decir al pueblo dominicano) la Virgen de la Altagracia, que a su vez, entregó a su hija (es decir, a sus descendientes).

Según la tradición el regalo (la Virgen de Dios) es milagroso: desapareció y apareció en un naranjo (es decir Dios hace maravillas a través de él).

Llevado de nuevo a la casa de la familia, no se queda allí, repite su presencia en el naranjo: es decir, la Altagracia no es de una sola familia, sino de todas.

Es la madre espiritual de los dominicanos, es la madre común que nos acompaña, nos unifica, nos ama y concede bienes (“milagros”).

Otras versiones…

La fiesta a la Virgen de la Altagracia está ligada a la historia del país y de la provincia La Altagracia, recoge los primeros sentimientos de Fe a la Virgen desde 1502 (siglo XVI), a la llegada de los españoles.

Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio destacó en una cronología de 2007, que desde la llegada de su devoción a la isla Española, la Virgen ha estado presente en todos los capítulos de la historia.

Devoción.

El propio Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, era devoto de la Virgen de la Altagracia, al igual que su madre Manuela Díez.

Muchos son los dominicanos que agradecen milagros a esta madre espiritual.

La Altagracia tiene una corona de 12 estrellas, simbolizando los doce apóstoles; también muestra la “Alta Gracia” de María, la elegida por Dios, para ser la madre de su hijo, y que también ha sido designada como la Reina de la Iglesia, del Cielo y del Mundo, pero sobre todo, la Madre de Jesús.