Google search engine

La señora insistía marcando desesperadamente. En un momento en que fuimos a la pausa comercial pude responder su llamado: “…necesito sangre B+ positivo mi hija se me muere y no la consigo fui al banco de sangre en Romana pero me dijeron que hay una gran escasez..”

La escena se repite continuamente en toda la región. Conseguir aunque sea una sola pinta de sangre se ha convertido en todo una odisea desde San Pedro de Macorís hasta La Altagracia pasando por La Romana, Hato Mayor y El Seibo.

El déficit en el país es de 250 mil unidades al año y para superarlo se necesitarían al menos 300 mil donantes.

El problema es que la Ley General de Salud y El Reglamento de Habilitación prohíben remunerar económicamente al dador lo que dificulta encontrar voluntarios.

En la práctica los laboratorios y los familiares se ven obligados a pagar entre 1,200 y 1500 pesos a los donantes y el costo de una pinta de sangre a nivel privado se eleva hasta los 6 mil pesos y en casos de gran emergencia hay quienes han tenido que pagar hasta 25 mil pesos por una sola unidad.

En una situación ideal deberíamos tener en toda la región este suficientes bancos de sangre privados de manera que la población de mayor ingreso pueda compararla sin hacer uso de los bancos de sangre de entidades sin fines de lucro como el caso de los que opera la Cruz Roja Dominicana.

Sin embargo el Reglamento de Habilitación ha hecho cada vez más difícil abrir y operar un banco de sangre y lograr la licencia toma hasta medio año y si se vence el plazo hay que volver a iniciar el proceso desde cero.

En el caso de La Altagracia la filial de la Cruz Roja consiguió todos los equipos necesarios para operar un banco de sangre gracias a los aportes de distintos sectores pero aún no ha podido ser puesto en marcha por la lentitud en la permisologia de las autoridades de salud.

Parte del problema es que no hemos logrado crear una cultura de donar sangre y son los familiares quienes más apoyan pero con el agravante de que muchas veces el pariente no califica.

Cuando se ha extraído la sangre para hacer los análisis de lugar y resulta que el pariente no está en condiciones de todas maneras debe pagar los 1,500 pesos lo que también desincentiva y dificulta el proceso.

El Homocentro Nacional ha iniciado un programa para incentivar que la población se convierta en donante. Incluso agregando que recibirán facilidades como acceso gratuito al Metro y otras comodidades, pero también es necesario facilitar los procesos para que encontrar sangre en el país deje de ser una odisea.

centro diagnostico familiar emmanuel – cedes punta cana
Artículo anteriorSODOMEDI Y LA IMPORTANCIA DE LOS MEDIOS DIGITALES.
Artículo siguienteAll inclusive Catalonia Hotel Punta Cana